Cuando una persona es detenida, investigada o permanece bajo custodia de una autoridad, conserva todos sus derechos humanos. Ser acusado de un delito no significa que pueda ser golpeado, amenazado, humillado o sometido a sufrimientos físicos o psicológicos.
La tortura y tratos crueles representan situaciones graves que pueden vulnerar la dignidad y los derechos fundamentales de una persona. Si tú o un familiar han vivido una situación de este tipo, es importante conocer qué hacer y buscar asesoría jurídica.
¿Qué es la tortura?
La tortura consiste en causar intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, bajo determinadas circunstancias y con finalidades específicas.
Puede presentarse, por ejemplo, cuando una persona es sometida a violencia o presión extrema para obtener información, conseguir una confesión, castigarla, intimidarla o ejercer coerción sobre ella.
No siempre resulta fácil identificar una situación de tortura. Algunas formas pueden dejar lesiones visibles, mientras que otras pueden generar principalmente afectaciones psicológicas.
Por esta razón, ante cualquier señal de posible tortura y tratos crueles, es recomendable buscar orientación profesional.
¿Qué son los tratos crueles, inhumanos o degradantes?
Los tratos crueles, inhumanos o degradantes son conductas que pueden provocar sufrimiento físico o psicológico, humillación, miedo o afectaciones a la dignidad de una persona.
Pueden presentarse durante una detención, una investigación, el traslado de una persona privada de su libertad o mientras permanece bajo custodia.
Entre las situaciones que pueden requerir una revisión jurídica se encuentran:
- Golpes o agresiones físicas.
- Amenazas contra la persona o sus familiares.
- Humillaciones graves.
- Intimidación.
- Presiones psicológicas.
- Condiciones de custodia que puedan resultar inhumanas.
- Uso excesivo o indebido de la fuerza.
- Presiones para obtener una declaración o información.
Es importante señalar que cada situación debe analizarse individualmente, ya que las circunstancias concretas determinan qué derechos pudieron ser vulnerados y qué acciones legales pueden emprenderse.
¿Tortura y tratos crueles son lo mismo?
Aunque ambos conceptos están relacionados con la protección de la integridad y dignidad de las personas, jurídicamente no necesariamente significan lo mismo.
La tortura cuenta con elementos específicos que deben analizarse para determinar si una conducta puede ser considerada como tal. Por otro lado, existen otros actos que pueden constituir tratos crueles, inhumanos o degradantes sin reunir necesariamente todos los elementos de la tortura.
Por eso, si una persona sufrió violencia, amenazas, humillaciones o sufrimiento mientras estaba bajo custodia de una autoridad, no es recomendable intentar determinar por cuenta propia la clasificación jurídica de los hechos.
Un abogado puede revisar las circunstancias y explicar qué derechos pudieron haber sido afectados.
¿Qué hacer si sufriste tortura o tratos crueles?
Si tú o un familiar consideran que fueron víctimas de tortura y tratos crueles, existen algunas acciones que pueden ayudar a proteger los derechos de la persona afectada.
Busca atención médica
Si existen lesiones físicas, es importante recibir atención médica. Los informes, certificados y demás documentos relacionados con la atención pueden ser relevantes para dejar constancia de las afectaciones.
Incluso cuando no existan lesiones visibles, las afectaciones psicológicas también pueden requerir atención profesional.
Conserva las evidencias
Guarda cualquier elemento relacionado con los hechos. Por ejemplo:
- Fotografías de lesiones.
- Certificados médicos.
- Videos o audios.
- Mensajes.
- Documentos de la detención.
- Datos de posibles testigos.
- Nombres o identificaciones de autoridades involucradas, cuando sea posible.
- Fechas, horarios y lugares donde ocurrieron los hechos.
No es necesario esperar a reunir toda la evidencia para buscar asesoría jurídica.
Solicita orientación legal
Un abogado puede ayudarte a analizar lo ocurrido y determinar cuáles son las vías legales que pueden corresponder.
Cuando los hechos involucran a una autoridad, el caso puede requerir una revisión cuidadosa de la detención, la investigación y las actuaciones realizadas durante el procedimiento.
Denuncia los hechos
Dependiendo de las circunstancias, puede ser posible acudir ante las autoridades competentes u organismos relacionados con la protección de los derechos humanos.
La vía adecuada dependerá de factores como la autoridad involucrada, el lugar donde ocurrieron los hechos, la situación jurídica de la persona afectada y las características de la conducta denunciada.
¿Qué pasa si hubo golpes o amenazas para obtener una confesión?
Una de las situaciones que puede generar especial preocupación ocurre cuando una persona afirma haber sido obligada mediante violencia, amenazas o presión a reconocer un delito o proporcionar información.
En estos casos, es importante comunicar inmediatamente la situación al abogado defensor.
La defensa puede revisar las circunstancias en las que se obtuvo la declaración y analizar las posibles consecuencias jurídicas dentro del procedimiento penal.
Esto demuestra por qué una persona involucrada en un proceso penal debe contar con una defensa que no solamente atienda la acusación, sino que también revise si sus derechos fueron respetados durante la actuación de las autoridades.
¿Qué hacer si la víctima continúa detenida?
Si la persona que presuntamente sufrió tortura y tratos crueles continúa privada de su libertad, es especialmente importante buscar asesoría jurídica cuanto antes.
Un abogado puede analizar la situación de la persona detenida, las condiciones en las que permanece bajo custodia y las actuaciones realizadas por las autoridades.
Los familiares también pueden desempeñar un papel importante al proporcionar información, documentos y antecedentes que ayuden a comprender lo ocurrido.
¿Por qué es importante documentar los hechos?
Cuando ocurre una posible violación de derechos humanos, los detalles pueden ser fundamentales.
Con el paso del tiempo, algunos datos pueden olvidarse o resultar más difíciles de comprobar. Por ello, cuando sea posible y seguro hacerlo, conviene registrar información como:
- Fecha y hora: cuándo ocurrieron los hechos.
- Lugar: dónde sucedió la detención, traslado o agresión.
- Autoridades involucradas: nombres, cargos, identificaciones o características que permitan identificarlas.
- Testigos: personas que estuvieron presentes o que puedan aportar información.
- Lesiones o afectaciones: físicas o psicológicas.
- Documentos: actas, informes médicos, constancias de detención o cualquier otro documento relacionado.
Esta información puede ser revisada posteriormente por un profesional para determinar su relevancia jurídica.
¿Quién puede ayudar ante una posible violación de derechos humanos?
Cuando una persona considera que una autoridad vulneró sus derechos, puede resultar conveniente acudir con un abogado con conocimientos en materia de derechos humanos.
El acompañamiento jurídico permite analizar el caso de manera individual, identificar posibles violaciones y conocer las alternativas legales disponibles.
Además, cuando existe un procedimiento penal de por medio, es importante que la defensa considere tanto la situación jurídica de la persona como el respeto de sus derechos fundamentales.
No normalices el abuso de autoridad
Ser detenido o investigado por un delito no elimina los derechos humanos de una persona. Las autoridades deben actuar dentro del marco legal y respetar la dignidad, integridad y garantías de las personas bajo su custodia.
Si tú o un familiar fueron víctimas de tortura y tratos crueles, golpes, amenazas, intimidación o algún otro acto que consideres una violación de derechos humanos, buscar asesoría puede ayudarte a comprender qué ocurrió y qué opciones legales existen.
La tortura y tratos crueles son situaciones que deben tomarse con seriedad, especialmente cuando ocurren durante una detención, una investigación o mientras una persona se encuentra bajo custodia de una autoridad. Conocer tus derechos y buscar orientación jurídica puede ser un paso importante para actuar de manera informada.
El bufete jurídico Comisión Orientada por la Defensa Nacional de Derechos Humanos (CODENA) cuenta con un equipo de expertos en derechos humanos que puede brindarte asesoría profesional, acompañarte durante todo el proceso y ayudarte a proteger tus derechos y los de tu familia.
Si tú o un familiar han vivido una situación relacionada con tortura y tratos crueles, contáctanos y cuéntanos tu caso. Nuestro equipo puede orientarte sobre las alternativas legales que podrían corresponder de acuerdo con las circunstancias.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Cómo puedo identificar una posible situación de tortura y tratos crueles?
Puede existir una situación que requiera atención jurídica cuando una persona sufre violencia, amenazas, intimidación, humillaciones o sufrimientos físicos o psicológicos mientras se encuentra bajo custodia de una autoridad. La clasificación jurídica depende de las circunstancias específicas.
2. ¿Qué pruebas pueden ayudar a demostrar una situación de tortura?
Pueden ser relevantes los informes médicos, fotografías de lesiones, testimonios, documentos relacionados con la detención, mensajes, videos y cualquier otro elemento que permita documentar los hechos. Un abogado puede ayudarte a determinar qué evidencias son útiles para tu caso.
3. ¿Qué puedo hacer si una autoridad me golpeó o amenazó durante una detención?
Puedes buscar atención médica, conservar la evidencia relacionada con los hechos y solicitar asesoría jurídica. Un abogado puede analizar las circunstancias y orientarte sobre las posibles vías legales para proteger tus derechos.

